Tutorial

 

 

 

Capítulo 5: Coordinación Del Aire. Tempero

Nuestro primer paso antes de la emisión de las notas musicales consistirá en colocar correctamente la gaita y llenar el fol de aire. Para esto introduciremos el aire, mediante nuestro soplido, por el soplete. Lo haremos de forma enérgica pero sin ejercer presión con el brazo izquierdo sobre el fol mientras estamos inflando. Lo primero que percibiremos, una vez introducido un determinado volumen, es que el ronco comienza a sonar. Posteriormente, cuando exista mayor presión de aire, sonará también el punteiro. Este será el momento en que podemos proceder a la afinación del ronco. Para el proceso de la afinación del ronco partiremos de posición del Do grave...

Una habilidad que debe adquirir el gaitero es la capacidad mantener la presión adecuada en el fol para que las notas que estamos emitiendo no presenten disonancias en altura. De no tener en consideración esta característica nos encontraríamos con que nuestro ronco produciría unas oscilaciones en el Do grave del punteiro. A esta presión constante y estable se le ha denominado tempero. La adquisición de esta habilidad será lenta e irá mejorando a lo largo de nuestra vida mediante la práctica, la atención y la intención de hacer bien las cosas.

Una vez tengamos el punteiro y el ronco (incluso ronqueta y/o chillón) sonando trataremos de ir alternando el soplido con la presión del brazo izquierdo. Soplaremos durante unos instantes, en los cuales mantendremos el brazo izquierdo pegado al fol pero sin ejercer presión alguna. Así como se nos va terminando el aire de nuestro soplido comenzaremos a presionar con el brazo, momento en el que inspiraremos de una forma lo más relajada posible. Cuando volvamos a soplar disminuiremos la presión del brazo…y ésta será la dinámica a seguir. En un principio veremos que nos cuesta mucho hacerlo de manera que esa presión estable que tratamos de conseguir presenta notables oscilaciones, incluso hasta el punto de que pueda dejar de sonar el punteiro (esto se deberá al cansancio, a la falta de hábito y a la descoordinación entre el aire que proviene de nuestros pulmones y el procedente del fol).

Como punto de partida, propondremos un ejercicio para practicar esta coordinación. En principio lo haremos con una sola nota (Do grave), de este modo no sólo focalizaremos la atención en nuestra respiración y el movimiento del brazo izquierdo, sin que nos distraiga el intento de producir melodía alguna. Al escucharnos y percibir las oscilaciones producidas obtendremos un “feed-back” (o información de nuestra propia ejecución) que nos permitirá autocorregirnos.

Desde este tutorial pensamos que, comenzar con el punteiro sólo está justificado en aquellos casos en los que uno todavía no ha podido hacerse con una gaita completa. Consideramos, pues, que la gaita es un todo y es conveniente comenzar, si es posible, con toda la gaita aunque ello suponga que el estudio, en los primeros días, sea un tanto más árido.

NOTA: Si nos cuesta mucho percibir las oscilaciones que se puedan producir por la falta de tempero o, si además de un canal auditivo nos puede ayudar uno visual, podemos recurrir al uso de un afinador. La ausencia o la presencia masiva de aire, hará que oscile la aguja (o las luces). Nuestra labor consistirá en tratar de que esa aguja permanezca lo más estable posible en su posición inicial.

Capítulo 5: Coordinación Del Aire. Tempero
Capítulo 5: Coordinación Del Aire. Tempero
Capítulo 5: Coordinación Del Aire. Tempero
Capítulo 5: Coordinación Del Aire. Tempero
Capítulo 5: Coordinación Del Aire. Tempero
Capítulo 5: Coordinación Del Aire. Tempero

Una vez realizados estos ejercicios alternando el soplido con la presión del brazo izquierdo de una manera sistemática -y aún robótica- trataremos de realizarlos, ahora, de un modo natural, es decir, soplando y apretando cuando nosotros lo estimemos necesario, de hecho en estudios sucesivos no se reflejará esta indicación (“soplando” / ”presionando”). Esto no implica una falta de rigor musical sino más bien todo lo contrario puesto que ni todos tenemos la misma capacidad pulmonar, la misma fuerza ni la misma gaita.

Como ejemplo de la mecánica de estos ejercicios, exponemos un vídeos de los ejercicios 1 y 5.