Mantenimiento

 

Golpes

Aunque suene evidente, debemos hacer hincapié en que se deben evitar rozaduras y, sobre todo, golpes, ya que determinadas piezas podrían llegar a rajarse o a perder cualidades sonoras.

Temperatura y humedad

Procure no exponer la gaita durante períodos prolongados a los rayos del sol. Evite, en la medida de lo posible, cambios de temperatura y humedad.

Bajo ningún concepto deje la gaita en el maletero del coche en verano mientras éste está aparcado al sol. De alguna manera puede afirmarse que "no se debe hacer con nuestro instrumento lo que no haríamos con nuestra mascota".

Si ha usado la gaita durante un período prolongado de tiempo no es conveniente guardarla en su funda o estuche (especialmente si éste está completamente cerrado. El uso de la funda o estuche debe estar destinado al transporte de la gaita más que a la conservación de la misma. Debemos, pues, guardar la gaita en un lugar más o menos ventilado. Es aconsejable, con este fin, desmontar aquellas partes más susceptibles de humedecerse, como el soplete.

Limpieza

Nunca sumerja la gaita en cualquier tipo de líquido ni utilice productos abrasivos.

Para la madera podemos usar buenos productos empleados en la limpieza de los muebles. El uso de un aceite de almendras dulces también parece recomendable para el mantenimiento de la madera. Para las anillas metálicas utilice algún producto para la limpieza de la plata.

Por lo que respecta al fol de Gore-Tex, Simpa-Tex u otras marcas de este tejido tipo membrana con politetrafluoretileno expandido, no tienen mantenimiento.

Tradicionalmente se ha usado sebo para el engrase de los corchos, no obstante, tal vez sea más eficaz el uso de vaselina. Si en algún momento carecemos de estos productos podemos usar, incluso, una crema hidratante.

Manipulación

Para la extracción del punteiro del resto de la gaita, preste especial atención al procedimiento de hacerlo, ya que una manipulación inadecuada en este sentido tendría unas consecuencias fatales.

Debe agarrar la buxa con una mano y la mesa del punteiro con la otra. NUNCA extraiga el punteiro agarrándolo por el cuerpo o por su extremo (campana) ya que se quebraría.

En la mencionada operación deberá, además, tener sumo cuidado de no rozar la palleta con cualquier parte del punteiro. Cualquier roce podría estropear la palleta.