Sobre la gaita

 

 

Gaitas de la Península Ibérica

Principado de Asturias, Cantabria y zonas del norte de León

La gaita astur-cántabra es de mayor tamaño que la gallega para la misma tonalidad, es decir, sus tubos son de mayores dimensiones. Consta también de un tubo melódico llamado punteru, que funciona con una lengüeta doble, llamada payuela, pero de menor tamaño que la palleta gallega. Respecto a la gallega, como la frecuencia de partida de la misma es más alta, unido a la diferente distribución de los orificios digitables en el punteru, la extensión sube fácilmente hasta la 4ª de la segunda octava tan sólo con incrementar la presión del aire, lo que ejecuta el gaitero apretando con más fuerza la bolsa con su brazo (requintar). Tradicionalmente sólo constaba de dos tubos sonoros, el punteru y el bordón, llamado también roncón, como en Galicia. Sin embargo, hoy en día es asimismo frecuente verlas con un roncón tenor, llamado ronquín, afinado en la octava intermedia, como la ronqueta gallega.

Durante esta primera década del siglo XXI, la gaita cántabra ha tenido una gran difusión en toda la mitad occidental de Cantabria, en donde se han creado numerosas escuelas de folclore que incluyen el aprendizaje de este instrumento, y se han formado gran cantidad de agrupaciones musicales. Pese a no haber tenido tanta importancia como en Asturias, al verse sustituida en las romerías montañesas por el "pitu y tambor", la gaita también forma parte de la identidad musical de Cantabria, como muestran trabajos como "La Gaita Cántabra" del músico e investigador cántabro Roberto Diego Romero, en donde se recoge un censo de más de 40 gaiteros cántabros que abarca desde mediados del siglo XIX y todo el siglo XX, sin contar los actuales. Por esta razón, algunos expertos del tema en la región montañesa prefieren llamar a este instrumento gaita astur-cántabra.

Gaita astur-cántabra Gaita astur-cántabra